Espacio dedicado a la realización de talleres grupales con niños de 2 a 10 años. También se hacen talleres con adultos para comprobar en primera persona las sensaciones de los niños al experimentar con el material propuesto en cada taller.
En estos talleres se da la oprtunidad al niño de manipular y expresarse a través del juego y el arte.
A través del juego el niño explora y conoce su entorno, las personas y los objetos que tiene a su alrededor. El niño a partir de los dos años comienza a percibirse a sí mismo como ser individual, diferente del resto, con voluntad propia y que puede decidir por sí mismo. Comienzan a crear símbolos mentales que representan a objetos, personas ausentes, esta zona va a permitir representar situaciones de su vida cotidiana asumiendo algunos roles (mamá, papá, hermano…) y exteriorizando vivencias a través de este tipo de juegos.
Hacer como si fuera otro, hacer que duerme, que come, que hace pis,…, son los primeros juegos simbólicos. La esencia de este juego parte a raíz de una situación imaginaria que el niño crea a partir de las experiencias afectivas vividas.
Al principio, imitará conductas cotidianas de las personas más cercanas dentro de su ámbito familiar, a medida que crece se amplian sus conocimientos y experiencias personales y varían más sus temas de juegos (medico, bombero..)
También a través de diferentes materiales plásticos se le da la posibilidad al niño de crear y también representar su mundo interior de una forma diferente a la del juego simbólico, descrito anteriormente. Los materiales que se les ofrece están a su alcance para que puedan desarrollar sus capacidades motrices, poco a poco van siendo capaces de coger una pintura, pintar cada vez con mayor precisión sobre el papel, utilizar el pincel o el soporte ofrecido para desarrollar aquella idea que se remueve en su interior.. Les dejamos hacer, les ofrecemos el material y ellos actúan con él descubriendo sus propiedades de forma natural.
La importancia que tiene en estas edades tempranas las manipulaciones como su cuerpo viviendo y sintiendo todo aquello que tocan pues es su manera de ver el mundo que les rodea. A través de los sentidos se sienten seguros para seguir explorando su entorno y vivenciarlo de una forma más placentera.
La experiencia artística participa en el crecimiento global de la persona; ayuda a aprender a ser y estar en la vida de una manera creativa , descubriendo, investigando, y experimentando una manera propia de hacer, de sentir y de pensar.
